Christopher Reeve |
Redacción.

Christopher Reeve, el actor que mejor ha llevado a la gran pantalla al mítico Superman, murió el pasado 11 de octubre de 2004. Nos dejó joven, a la edad de 52 años debido a un fallo cardiaco. Hacía ya nueve años que luchaba por su vida diariamente, postrado en una silla de ruedas debido al accidente que tuvo y donde sufrió una doble fractura en las vértebras cervicales que le produjeron daños en la espina dorsal al caerse de un caballo en Virginia en 1995, donde participaba en un concurso hípico y que le dejó tetrapléjico. El actor asistió en marzo de 1996, en silla de ruedas y valiéndose de un respirador artificial, a la ceremonia de los Oscar, donde fue aclamado en una emotiva acogida.
Si algo caracterizó a Reeve en estos años fue la lucha contra su
enfermedad, aunque según comentó en algunas ocasiones, pensó en suicidarse. Padre de
tres hijos, otro pilar básico en esta lucha fue su mujer Dana Reeve. Estaba
muy comprometido con los problemas sociales de nuestro tiempo. Reeve se convirtió en un
enérgico activista de UNICEF, de Amnistía Internacional y del movimiento ecologista.
Fundó, junto a los actores Susan Sarandon y Alec Baldwin, un grupo de ayuda para la gente
sin hogar. Presidió su Fundación para la Parálisis, dedicada a la cura de lesiones
medulares de la espina dorsal. 
Nacido en New York (USA), el 25 de septiembre de 1952, debutó en el teatro a la edad de 14 años para pasar más tarde a la televisión y, posteriormente al cine con «Alerta roja:Neptuno hundido» (1977) de David Greene. Ese mismo año fue seleccionado para interpretar el papel de su vida: Clark Kent en «Superman» un auténtico taquillazo tanto económico como sociológico a nivel mundial y de la cual se realizaron cuatro entregas, aunque no llegaron a la altura de la primera parte. Reeve realizó bastantes películas, aunque aquí sólo reflejamos la de temática fantástica, tales como el buen remake El pueblo de los malditos (1995) Village of the Damned. De John Carpenter.
En abril de 1997 debuta como director con una película que narra la historia de un joven enfermo de sida que regresa a su casa para morir junto a su familia.
También escribió la biografía «Still Me», cuya transcripción a disco le valió el Grammy al Mejor Album hablado de 1999, al que se suma otro libro publicado en 2002 y titulado «Nothing is Impossible; Reflections of a New Life». El espíritu que demuestra en este último libro es el que le hizo continuar con su carrera como actor, director y productor. Desde 1996, el actor que encarnó a «Superman» presidía la Fundación Christopher Reeve para la Parálisis, dedicada a la investigación de tratamientos para curar lesiones medulares de la espina dorsal.
SU ULTIMO TRABAJO
Una película de dibujos animados realizada por ordenador que dirigía Christopher Reeve en el momento de su muerte seguirá en producción, según informó la compañía realizadora. Yankee Irving, título tentativo de la cinta, relata la historia de un muchacho que supera obstáculos personales para alcanzar sus sueños.
Reeve dedicó muchas horas trabajando en el proyecto, dijo Rob Kurtz, quien escribió el guión. IDT Entertainment había colocado dos pantallas gigantes en la casa de Reeve en Pound Ridge, Nueva York, para que el actor y director, pudiera monitorear el trabajo que se hacía en los estudios de la compañía en Newark, así como en Canadá e Israel. «El trabajo que estaba haciendo como director es bastante completo», dijo Stephen Brown, director financiero de IDT quien dijo que la película estará en las salas de cine en el 2006.
Ejecutivos de la compañía informaron que planean mantener involucrada a la familia de Reeve en la fase final de la producción.