EL REGRESO DE LA MOSCA |
Pues recientemente he tenido la oportunidad de disfrutar del
clásico El regreso de la mosca (1959), gracias a un amigo que me dejó una cuidada
edición en DVD, esto unido a que aún tengo fresco en la memoria aquel anuncio de autos
donde se rememoran imágenes de La Mosca, ha tenido como consecuencia que me decida a
escribir estas líneas. El DVD, además de incluir la citada película, incluía La Mosca
(la original de 1958), así como una serie de trailers promocionales: el de las citadas La
Mosca y El regreso de la mosca, el de La Mosca de David Cronenberg, así como su secuela
La Mosca II, y los trailers de Viaje al fondo del Mar y Viaje Alucinante (y no me
preguntéis porqué precisamente esas dos pelis). Esta es una edición de Fox-DVD, de Zona
1, eso sí, aunque con subtítulos en español. El DVD es de dos caras, en una cara está
La Mosca y en la otra cara del disco está El regreso de la mosca. Los menús de opciones
(subtítulado, idiomas, selección de escenas, etc.) también están muy bien realizados,
siendo el puntero, en algunos casos una mosca, o una araña o una garra, según la
pantalla de menú.Si la presentación es ya de por sí una gozada, no lo es menos las
propias películas. La Mosca, ya tuve la oportunidad de verla y adquirirla (no por ese
orden) cuando se editó en VHS en España, así que no la volví a ver en DVD, y pasé
directamente a El regreso de la mosca. Como buena secuela de las de entonces... está
relacionada con el hijo de uno de los protagonistas de la primera entrega... hubiera
tenido su gracia que se hubiera títulado El hijo de la Mosca. Hubo una época en que era
muy común la realización de secuelas de películas de éxito recurriendo a este tipo de
relación, películas del tipo El hijo de.... (o la hija), como los hijos de los tres
mosqueteros... o el hijo de King Kong, etc. Sería una manera de justificar la secuela,
como si también fuera una especíe de continuación biológica. Y en algunos casos, pues
también era una manera de continuar una serie en la que el protagonista ya no se podía
recuperar, generalmente por espectacular defunción del mismo (como en el caso de King
Kong, por ejemplo). Pues bien, resulta que «el hijo de La Mosca», una vez ya crecidito,
decide continuar con los experimentos de su padre (todo el rollo aquel de la
«teleportación»), con la ayuda de su reticente tío, en este caso, el genial Vincent
Price, que ya aparecía, en un papel más protagonista, eso sí, en la primera entrega.
Parece ser que esta es también la premisa inicial, más o menos, de La Mosca II (la
continuación aún en los ochenta, de La Mosca de Cronenberg), aunque por desgracia o por
suerte (más bien lo segundo, según tengo entendido) es una película que no he
conseguido ver nunca.En esta continuación de 1959 hay además una especíe de intriga del
tipo «espionaje industrial», que tiene como resultado que el hijo se acabe pareciendo al
padre... que ya es mala suerte y casualidad de las casualidades, aunque en la peli no
está del todo mal explicado como acaba así el hijo, teniendo su puntillo de credibilidad
a pesar de la casualidad.
Como buena secuela, en esta hay muchos más efectos especiales, y se vuelve a recurrir a uno de los platos fuertes de la primera entrega (al menos para la época, claro): la combinación de humano y animal, que en este caso aparte de la esperada combinación hombre-mosca, también se nos presenta una combinación hombre-rata, o hombre-conejillo de indias, más bien. Como en muchas otras secuelas, el presupuesto es más reducido que en la película precedente. Así tenemos que El regreso de la mosca, está rodada en blanco y negro, a diferencia de su predecesora La Mosca. Además, en esta ocasión, pues también se aprovechó seguramente, el maquillaje de hombre-mosca (basicamente el cabezón de mosca). Curiosamente, y hablando del «cabezón»de mosca, en esta entrega de El regreso... se aprovecha para tratar de dar una explicación pretendidamente científica a las dimensiones desproporcionadas de la cabeza de la mosca del hombre-mosca , puesto que se supone, según las teorías de la ciencia actual, que la materia ni se crea ni se destruye, y que logicamente si la mosca tiene una cabeza chica, esta debe ir a parar sin variar su tamaño a la cabeza del hombre, y que la cabeza del hombre también debería conservar su tamaño o no... bueno, el caso, a lo que iba, que para explicar el cabezón de mosca, simplemente se nos dice y podemos ver por las pruebas preliminares con la máquina «teletransportadora», que la máquina en cuestión produce «gigantismo», según palabras de los presuntamente científicos que trabajan en dicha máquina. Volviendo un poco al tema de los «efectos especiales», decir que en esta entrega no se utiliza el efecto de visión multifacetada, que se usó cuando se mostraba lo que supuestamente veía el hombre-mosca, y que a mí personalmente me pareció un efecto muy «chulo» en su momento... Aunque no sé si tenía alguna base científico-entomológica, pues ahora mismo no sé si las moscas poseen visión compuesta como las abejas (y otros insectos) o visión simple (como otros insectos), si hay algún entomologo o similar entre los lectores, rogaría me lo aclarase... Finalmente destacar o no, el happy-end de esta entrega, que contrasta con el final un tanto desasosegador de la primera entrega.
By (que no Fly) Tony Jim Jr.
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