HOMENAJEADO 2006:
Javier Aguirre El h

El homenajeado en esta edición ha sido el director Javier
Aguirre, el cual ha aportado algunas películas básicas dentro del fantaterror hispano,
tales como:
Aficionado al cine desde muy joven, escribe relatos cortos y críticas desde los trece
años. En su juventud se inclina por la música y decide estudiar piano, fagot, armonía y
composición, pero en 1956 abandona la música por el cine y se traslada a Madrid para
estudiar en la Escuela Oficial de Cinematografía, aunque no se titula. Mientras estudia,
trabaja como crítico y director de numerosos cortometrajes, algunos de ellos premiados en
diversos certámenes internacionales; sin embargo, sus cortometrajes son en su mayoría
para la televisión y algunos industriales. Trabaja como ayudante de dirección con
Eugenio Martín y César F. Ardavín. En los 60 dirige una serie de cortometrajes
experimentales dentro de lo que él llama «Anticine», para posteriormente escribir un
libro con el mismo nombre, en el cual, trata de explicar su teoría y las reflexiones
estilísticas alrededor de dicho término. Tras su primer largometraje, el documental
España insólita/1965, se desempeña en el cine comercial con cintas de diversos géneros
como la comedia, la aventura infantil o de contenido erótico, las cuales alterna con la
realización de cortometrajes enmarcados en su «Anticine». En México realiza sólo
cuatro cintas, la primera de ellas en 1972, titulada Volveré a nacer/El pozo, en la que
participan como intérpretes Raphael, Isela Vega y Verónica Castro.
Escribe crítica de cine para revistas como Radiocinema, Film Ideal y Primer Plano. Entre sus cortometrajes se encuentran: Tiempo de dos/1960, Pasaje tres, A ras del río, Tiempo de playa y Espacio dos/1961; Playa insólita, Tiempo abierto, Vizcaya cuatro y Toros tres/1962; Tiempo de pasión, Blanco vertical, Mujer contra toro y Canto a la esperanza/1963; Artesanía en el tiempo/1964; Espacio muerto/1965, y otros más para televisión.
avier Aguirre: A partir del 67 yo me he planteado el cine como posibilidad de ejercer la profesión, sin ningún romanticismo y sin ningún deseo de expresar nada mío, sino de atenerme a las circunstancias, porque me parecen inútiles los sacrificios, como hacer una película cada cuatro años para que luego nadie la vea No sé hacer otra cosa que no sea cine. Tengo que vivir de algo y ese algo es el cine comercial. Pero no me lo planteé diciéndome que iba a hacer un cine comercial con contenido, sino comercial, comercial. (Cine Español 1951/1978, Diccionario de Directores, Ángel A. Pérez Gómez y José Luis Martínez Montalbán)