entrevista |
Carlos Aured
El director Carlos Aured fue el homenajeado en la pasada edición del festival de cine Algeciras Fantástika celebrado el pasado mayo de 2005. Carlos ha sido un pilar básico dentro del cine fantástico español de los años 70 con alguna producciones bastante interesantes. Ahora charlamos con él de sus vivencias y proyectos dentro de este género tan abandonado en nuestro país.
entrevista: Antonio Garrido Fotos: Ángel Gómez y A. Garrido
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Carlos Aured a su paso por Villa Diodati con motivo de ALGECIRAS FANTASTIKA 2005 |
Usted nació en Murcia, pero el destino lo llevó a Madrid en los años de la postguerra, cuéntenos algo de esa terrible época.
Realmente fue terrible. Aun siendo muy niño entonces, recuerdo perfectamente unas bolas amarillas fabricadas con harina de garbanzos que sustituían al pan. Más tarde cuando ya se podía comprar pan de verdad de extraperlo , teníamos un panecillo por persona, que marcábamos con nuestras iniciales grabadas con las puntas de tenedor. He visto a mis hermanos, mayores que yo, peleándose por la propiedad de un mendrugo más grande que el otro. Pero el recuerdo más terrible fue cuando escuché a un falangista corpulento, vestido con su inevitable camisa azul, decirle a mi padre: "...Y cualquier día te pego un par de tiros. ¡Rojo de mierda!".
Este individuo vivía en la misma calle, tres casas mas arriba. Cuando yo le veía pasar por la calle, lloraba y gritaba a la vez: "¡¡ Escóndete papá, que viene el falangista!!".
Afortunadamente las cosas nunca pasaron a mayores.
Creo que su primer trabajo dentro del mundillo cinematográfico fue un spaghetti western. ¿Qué recuerdos tiene de ese primer contacto?Se llamaba Gringo, lógicamente era una coproducción con Italia, y la dirigía un español llamado Ricardo Blasco. Era un tanto despótico en su trato, pero era un director con mucho oficio. Para mi era una experiencia extraordinaria, además de estar en contacto con la cámara, las luces, actores y todo ese mundo fantástico, los caballos, las pistolas, y toda la ambientación que esforzadamente pretendíamos que fuera igual a las películas americanas «de vaqueros», me tenían obnubilado, flipando en colores. En aquella película empecé como el último del equipo de dirección y termine como ayudante de la segunda unidad. No está mal.
Aprendí dos cosas. Que en el cine se trabaja mucho y se gana poco. Y que dirigir una película es aprender a renunciar. Nada es como se quiere, sino como se puede.
Dentro de este oficio ha recorrido todas las facetas...
Si. Aunque yo me presentaba a los exámenes para acceder a la Escuela Oficial de Cinematografía, también seguía el camino marcado por el Sindicato Vertical. Para llegar a ser Director, el sindicato exigía: Tres películas de auxiliar de dirección, cuatro películas como secretario de dirección (Script, continuity, o como coño se llame ahora si es que existe), Luego seis películas de primer ayudante de dirección, y finalmente una película como jefe de producción. La verdad es que llegabas muy preparado.
Aparte de ese camino profesional, había que ganarse el
pan en las pausas entre película y película. Por lo tanto hice documentales infantiles,
fotonovelas, cine industrial, cine médico, didáctico, dibujos animados... etc, etc,.
Como había empezado en Teatro, y también he trabajado en televisión, tengo un
currículo bastante macizo.
Lo que no pude hacer nunca fue ingresar en la Escuela de Cine. Yo no leía «Le cahier du Cinemá», y me gustaba el cine de género.
Centrándonos en las películas rodadas, comprobamos que Paul Naschy estuvo en cuatro de ellas: «El Espanto surge de la Tumba»(1972), Los ojos Azules de la muñeca Rota» (1973), «El retorno de Walpurgis» (1973) y «La Venganza de la Momia» (1973) ¿Era Paul Naschy su Icono? ¿Cómo se llevaba con él?....En parte yo le debo a Paul su confianza en mi para que me dieran la primera oportunidad. En aquel momento él ya estaba bastante bien situado, mientras que yo era simplemente un ayudante de dirección. Cuando el productor, José Antonio Pérez Giner, preguntó a Paul Naschy qué le parecía la idea de que yo le dirigiera a él, con un guión suyo, aceptó sin reparos. Si hubiera demostrado la más mínima duda al respecto el proyecto se hubiera ido al garete.
Me llevaba bien con él, tanto en lo personal, como en lo profesional y probablemente mucho mejor en este segundo aspecto. Nos unía fuertemente nuestro amor por el cine, y en particular por el cine de terror. Por tanto nuestra colaboración era sencilla y fluida, y podíamos empezar un nuevo proyecto con toda sencillez y facilidad.
Esto era mucho mas sólido e importante que una caprichosa relación iconográfica. Nunca he tenido iconos en mi carrera profesional, había actores como Pilar Bardem, o técnicos como Miguel Sesé, que trabajaban conmigo siempre que era posible, pero no por un posible sentimiento de «porta fortuna», sino porque eran buenos profesionales, buenas personas, y se podía confiar en ellos tanto por sus resultados profesionales, como por una relación afectuosa.
Del «Espanto surge de la Tumba» yo destacaría la escena final... Cuéntanos algo del rodaje, el cual se realizó en una propiedad de la familia de Naschy... Supongo que te refieres a la escena en que Paul «pierde la cabeza», no a la desaparición de los Martillos de Thor... Era de noche, y hacía un frío siberiano en la sierra de Madrid cerca del pantano, que además le añadía humedad al ambiente. Pero no sentíamos nada de eso, había un buen espíritu en el equipo todos empujábamos el carro con todas nuestras fuerzas. No sentíamos el frío, ni la humedad, ni los murciélagos que revoloteaban en la oscuridad. Sólo nos preocupaba la gota de sangre, el efecto del humo, el truco de la cabeza...
El equipo y los actores que trabajaban todos los días,
vivíamos en un parador en el kilómetro 103 de la carretera de Madrid a Burgos. Nos
levantábamos antes del amanecer y nos trasladábamos a la casona de piedra (De la familia
Naschy, como tu bien dices) donde ya habíamos dejado el día anterior las luces y cámara
casi preparadas. Rodábamos doce o catorce horas, y volvía
mos al parador a dormir como troncos. Nadie
protestaba, nadie ponía una mala cara. Había algo prodigioso que nos envolvía y nos
acompañaba.
No sentíamos frío, ni sueño, ni cansancio. Sólo queríamos hacer una película estupenda. Yo no soy quien para decir si es estupenda o no, pero si puedo decir que por lo menos es perdurable. Espero que llegue a inmortal.Te voy a confesar algo muy íntimo. Si es muy difícil decir a cual de tus hijos quieres más, yo te voy a decir el detalle, el plano que más quiero, del hijo que más amo.El hijo favorito es sin duda El Espanto, y el plano del que estoy más satisfecho de esa película, es uno de muy corta duración, que quizá pase desapercibido, pero del que yo me siento satisfecho y orgulloso. En la escena de la «resurrección» de Alaric, Vic Winner toma entre sus manos la cabeza viva del brujo, y la lleva a reunirse con el cuerpo al que pertenece. Esta acción se desarrolla en tres planos.
1.(Plano medio largo) El personaje está de pie junto a la hornacina donde se encuentra el cofre con la cabeza. Toma la cabeza entre sus manos, e inicia su camino hacia el ataúd...
2.(Plano medio corto, over the shoulder, favoreciendo a la cabeza) Una pasada con la cabeza entre sus manos camino del ataúd. Los ojos del brujo se mueven para mirar a su portador, quizá guiándole en su camino...
3.(Plano general corto) Vic, sin soltar la cabeza llega a su destino... Mi favorito es el plano 2. Conseguir que en un plano corto, una cabeza cortada mueva los ojos como tu quieres, cuando y a la velocidad deseada era muy difícil. Habría que haberlo hecho con un maniquí mecánico, pero no había presupuesto para eso. Hoy en día sería muy fácil realizarlo con informática, Chroma Key, morfing y todo eso, pero entonces ni se soñaba en inventar esa cosas. ¿Cómo lo hicimos? Estudiando Melies y Chomón. Si ellos eran capaces, por ejemplo, de hacer desaparecer 20 personas detrás de un árbol de diez centímetros de diámetro, nosotros también podíamos hacer lo que queríamos. Y lo hicimos. Sencillamente. (No voy a decir como, claro)
Aunque en España no abundan las producciones fantásticas, si habrás notado que con las nuevas tecnologías hay más jóvenes realizadores que ruedan cortos, e incluso largometrajes con poco dinero, simplemente con una cámara digital y muchas ganas. Esto, en tu época, sería impensable... Nosotros hacíamos cortos con una Arriflex prestada, poniendo mil pelas cada uno, y con «colas». Explicaré lo que eran las colas. Cuando se rodaba una película profesional, se iban guardando los finales de rollo de negativo, para emplearlos en planos de poca duración. La más de las veces esas colas, quedaban arrumbadas en la productora en un cajón. Los que querían hacer cine, compraban aquel material a muy bajo costo, o regalado, e incluso «birlado» a veces.
Recuerdo que yo hice dos cortos con «Pepito» Aguayo, (Hijo del gran operador de Viridiana, por ej.) en los que él ponía la cámara, (de su padre, claro) y yo hacía el resto del trabajo. Uno de ellos era una prueba para hacer cine didáctico, de matemáticas. Y yo tenía que dibujar en un cristal mediante un método antiguo llamado «Letraset» todas las operaciones matemáticas de las que se hablaba en el corto. Íbamos quitando del cristal con una cuchilla letras y números uno a uno, para que rodando « marcha atrás» pareciera que iban apareciendo en pantalla. El otro corto era un cuento infantil sobre la baraja española, hecho en stop motion, fotograma a fotograma, con las figuras (Caballos, Sotas y Reyes) recortadas de barajas de cuatro tamaños diferentes, para conseguir perspectiva de unas escenas de batallas que hacíamos.Como puedes ver, todo era mucho más complicado entonces. Pero nos lo pasábamos muy bien, y nos reíamos un montón. (Sin mas aditamentos adicionales que el vino tinto)
Siguiendo con el tema de los nuevos realizadores ¿Qué te parecieron los cortos visualizados en Algeciras Fantástika 2005? Muy interesantes. Había una variedad, desde cine argumental, a cine experimental, o conceptual y protesta. Unos mejores y otros peores, pero no recuerdo ninguno malo. A mi, como amante del cine de género, me gustan más los argumentales, pero me sorprendieron y agradaron todos ellos. Hay buena técnica, mucha cultura cinematográfica, y sobre todo mucho ingenio e imaginación. Algeciras Fantástika me parece una gran idea, y aunque está empezando, le auguro y deseo una larga y fructífera vida. Los premios, muy merecidos, y hay que destacar que el jurado y el público estuvieron de acuerdo.
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buen comienzo para "El espanto surge de la tumba" |
Personalmente, es un sentimiento muy especial el ver la sala de proyección repleta de gente joven, interesados por un cine que para ellos es historia, y el descubrir que los futuros nuevos realizadores presentan a concurso tantos cortos relacionados con el mismo género. Hace treinta años el cine de terror estaba considerado como un subgénero, el machismo reinante por entonces, no permitía demostrar que un hombre español podía sentir un asomo de miedo ante nada, y sólo acudía a las salas donde se proyectaba este tipo de cine, con la esperanza de que su novia, o proyecto de ligue, sintiera o fingiera un escalofrío de temor para que tuviera la disculpa de arrimarse a él, que probablemente era todo el acercamiento sexual que iba a conseguir de la «virgen muy a su pesar». Si esto (o algo similar) era lo que ocurría con el miedo, como vamos a pedirle a aquel espectador de los setenta, que participara de la poesía o del disfrute vicario del sado masoquismo que puede contener el género. Veo que hoy, esta juventud sabe apreciar la fantasía, las soterradas llamadas al sexo, las metáforas comparativas entre un mundo fantástico e irreal y el mundo mucho más cruel en el que vivimos.Han aprendido a reírse sanamente de las pasibles hipérboles con que se «adorna» la narración, y a valorar los trucos, rasgos de humor y de ingenio tan habituales en este tipo de cine. Con un público así, y una buena organización como la que tiene Algeciras Fantástika, el éxito y la perdurabilidad están asegurados.
¿Cómo viviste los días del homenaje y muestra en Algeciras?El cúmulo de atenciones que se nos proporcionó y la alegría y amabilidad características del sur de la Península fueron más que suficientes para asegurar una estancia plácida y gozosa, pero además, la sorpresa de que se me conociera y reconociera después de tantos años, fue íntimamente halagadora, y más cuando yo estaba, y estoy, atravesando un momento muy especial. Lo cuento.En los años ochenta y tantos yo me encontraba inmerso en una situación vertiginosa, como un remolino absorbente en aguas profundas. En diez años había hecho quince películas, unas mejores, otras peores, pero de las que no me sentía satisfecho, salvo un par de excepciones. Por razones económicas había tenido que aceptar guiones y presupuestos inasumibles. Estaba considerado como un director de tercera categoría, menos que un artesano, y por si esto fuera poco, ni siquiera había ganado un dinero que mereciera la pena. Estudié a fondo la situación y llegué a las siguientes conclusiones: No había hecho todo lo que era capaz de hacer. No era feliz ni respetado, ni admirado, ni nada...¿Por qué?Porque tenía que ganarme el sustento, porque no había sabido escoger. Porque un par de tetas tiran más que un par de carretas. Porque me había dejado aconsejar. (mal aconsejar)
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en el homenaje de Algeciras recibiendo el "místico de oro" |
Y los años pasaban, y me convertiría en un ser amargado, degradado, denigrado... y además pobre. Porque ni siquiera tendría una pensión cuando llegara a viejo...Así que me busqué otro trabajo, que fue la televisión, y esperé a cumplir 65 años para jubilarme, tener la vida resuelta económicamente e intentar hacer el cine que a mí me apeteciera, dentro de las naturales cortapisas de este campo. Ahora ya he llegado a esa fase, e intento hacer un guión, escrito por mí y que realmente me gusta... Llevo tres años intentándolo, y ahora ya soy totalmente desconocido, No soy respetado, ni admirado, ni nada... Pero soy feliz. Por eso al llegar a Algeciras y encontrar gente que sabe quien soy, que me admira un poco, y que conoce mi obra, me sentí como en la gloria. Hasta el punto de que en la rueda de prensa se me escaparon las lágrimas y no pude seguir hablando.
Nos comunicaste el día del homenaje que querías volver al fantástico de nuevo. ¿Sigues pensando lo mismo? Mi madre era leonesa y mi padre aragonés, por lo tanto soy tozudo y tenaz como un buey. Sigo pensando lo mismo, y trabajando en ello. El guión al que hacía referencia en la pregunta anterior, pertenece, desde luego al género fantástico. Yo digo que es un para-psico-thriller. «Para» porque toca temas parapsicológicos. «Psico» porque trabaja con las reacciones psicológicas de los personajes ante una situación que su pragmatismo no les deja entender ni admitir, y «thriller» como su mismo nombre indica, porque pretende hacer temblar al espectador. Espero poder llegar a hacer la película y a hacer temblar al espectador. La película se llama «La sombra en el cristal», y uno de los papeles protagonistas es para Paul Naschy.

Tu sabes muy bien que estas publicaciones son coleccionadas, buscadas e intercambiadas entre los aficionados, y respecto a lo de «freaks»... ¿Cómo crees que serían calificados en su época Copérnico, Galileo, Colon, Newton, Servet, o Bill Gates por ejemplo. Estas publicaciones son en gran medida responsables del auge, culturización, y difusión actual del género. Sin ellas, nuestras películas se hubieran deteriorado y podrido en cualquier húmeda cinemateca estatal. En cambio gracias a ellas, el público busca títulos, actores, o directores determinados. Y se hacen nuevas ediciones, (que se venden), y esa juventud apasionada, gracias a esas publicaciones, aprende historia. Historia de cine, e historia contemporánea, porque el cine, en su inmensa mayoría es eso, un relato, una fotografía y un testigo de la realidad del momento y proporciona detalles que muchos sesudos cronistas olvidarían o pasarían por alto.
Internet, sin duda, ha revolucionado el mundo informativo en general, gracias a ello, todos los aficionados estamos en contacto mediante las miles de webs sobre cine fantástico en español que existen dando a conocer nuestro mundillo. Cómo usuario del mismo, ¿Qué opinas? Yo soy un defensor apasionado de la Red, y de toda la informática. En esta era llamada «de la comunicación», la gente no tiene grandes oportunidades para comunicarse. Se pasa por la calle velozmente para llegar enseguida a ningún sitio, no conoces a los vecinos que viven en la puerta de al lado, y cuando vas a esos lugares de encuentro que son las discotecas, la música tiene tal acopio de decibelios, que es imposible comunicarse con nadie. Al menos a través de la palabra. Internet es el vehículo ideal para comunicarse en esta época. La gente expone sus más íntimas opiniones en los «Blogs», otros les contestan, en una situación de total impunidad e incógnito. Pero existe una comunicación a nivel mundial, sin más límites que los impuestos por los idiomas, e incluso esos obstáculos son superados a veces, porque también se puede hacer comprender algo a través de imágenes, que ya sabemos que valen más que mil palabras. El segundo, e igualmente importante beneficio de la Web, es el acceso a la información. En pocos segundos encuentras información gráfica o escrita sobre cualquier tema y desde luego nuestro tema, el cine fantástico, es uno de los temas favoritos de los que «cuelgan» páginas en la Red. Así es una cueva de Alí Baba para nosotros, encontramos información fotos, e incluso películas, y además podemos hacer amigos. Posiblemente el fin más importante de la web, encontrar y hacer amigos.

Para terminar, unas palabras para el que todavía no te conoce ni ha visto alguna película tuya, y para los más «freaks»...
Para los que no me conocen: Yo también fui joven, también vestía raro para los mayores, y llevaba el pelo muy largo comparativamente con ellos. Probablemente soy uno de los pocos que lo reconoce, y no me vais a oír quejarme de los jóvenes de hoy, ni quejarme de ellos. Cuando se tienen pocos años hay que cuestionar todo, hay que desear cambiar el mundo que nos rodea, hay que tener una estética y una música distinta y hay que romper el destino con nuestras ideas. Si tenéis curiosidad, como sería deseable, cualquier noche aburrida podéis ver un video de aquellas viejas películas, verla en compañía, en grupo, la química funciona mejor así. Y pensad que aquellas películas las hicieron gente joven, descontenta y comprometida como vosotros. Para los «freaks»: Saludos de uno más. Carlos Aured.